sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Generar riqueza o acumular riqueza?

Son muchos los que no se ponen de acuerdo respecto a las razones por las que unas personas tienen más dinero que las otras, pero todo parece reducirse a la existencia de alguna habilidad para acumular riqueza.
Y es que por definición, todos los seres humanos tenemos la capacidad de generar riqueza, y de hecho todos la generamos. Claro, hay unas personas que generan más riqueza que otras, pero tal vez ese punto no sea el que hace la diferencia.
Generar riqueza no parece ser el secreto de la existencia de ricos y pobres  por cuanto todos lo podemos hacer, luego, la diferencia podría estar por  la capacidad o habilidad que tienen algunas personas para acumular las riquezas generadas, puesto que si no se cumulan, por más riqueza que se genere, esta no se incrementará.
Es indudable que los grandes millonarios y las grandes empresas, durante años han generado y acumulado riqueza, y entre más riqueza se acumula, mayor es la capacidad para seguir generando riqueza, y por supuesto, para seguir acumulando, círculo virtuoso sin fin en la mayoría de los casos.
Todo esto para significar que hasta tanto no tengamos una cultura financiera será muy difícil lograr salir de la pobreza.
Y es que las familias son la base de la economía por ser consumidores asiduos, consumo que permite a las empresas seguir acumulando riqueza a la vez que impide a las familias acumular riqueza.
Mientras las familias sigan consumiendo lo que ganan y hasta más, será imposible que la brecha entre ricos y pobres disminuya, por cuanto entre más consuma la familia, más dinero acumulan los ricos y menos dinero tendrán las familias.
Las familias no tienen formación financiera, por tanto, raramente administran correctamente los pocos o muchos ingresos que obtienen, situación que las mantendrán siempre allí.
En este aspecto no hay diferencia entre una familia con pocos ingresos  y otra con muchos. La diferencia es que la una tendrá una bicicleta de último modelo y la otra un BMW de último modelo, pero las dos son consumidores natos y por ende no acumulan riqueza alguna; toda la consumirán hasta el nivel que se lo exija el medio social al que pertenece cada una.
El problema del asunto es que ni el estado ni las grandes empresas tienen mucho interés en que las familias dejen de consumir para acumular riqueza, puesto que los perjudicados por una decisión así serán las grandes empresas al ver que la gente prefiere acumular riqueza en lugar de consumir desenfrenadamente sus productos. Es por ello que no  debemos extrañarnos si en los programas académicos básicos nada se enseña de algo tan importante como las finanzas personales; de allí que mucha gente, incluidos profesionales sean unos pésimos administradores de sus ingresos.
El sistema capitalista necesita de una sociedad consumidora, no de una sociedad acumuladora de riqueza. Los llamados a acumular riqueza no son las familias, la gente del común, son las empresas.

jueves, 30 de octubre de 2014

Cómo despojar a los campesinos de su tierra sin querer queriendo

Para nadie es un secreto que en zonas del país como el Chocó o el costa atlántica, los campesinos son asesinados o desplazados para robarles la tierra, tierra que según algunas investigaciones publicadas, hoy están en manos de políticos, empresas madereras o cultivadoras de palma, entre otras empresas agroindustriales, situación que no ha preocupado ni a la oposición, ni a las ONG que son tan dadas a “defender” los derechos de los desvalidos, pero aquellos desvalidos de los que se puede obtener algo por ayudarlos, caso que no es el de los campesinos.
El caso es que existen algunas formas más sutiles, menos crueles y más legales de quitarles la tierra a los campesinos.
Para la muestra un  botón de los muchos. En el departamento de Santander, hace unos años el gobierno prometió construir una planta procesadora de caña, lo cual, se suponía, o se prometía, generaría empleo y calidad de vida de los paneleros.
Para aprovechar tan buena oportunidad, esas que pocas veces un gobierno ofrece, los campesinos se pusieron mano a la obra y empezaron a sembrar caña, para cuando la planta fuera terminada, tener suficiente producción para abastecerla.
Pero para producir se necesita plata, así que muchos campesinos decidieron hacer créditos en los bancos, bancos que les otorgaron dichos créditos previa entrega de la finca en hipoteca al banco.
Desafortunadamente, nadie les advirtió a los campesinos que los gobiernos pocas veces suelen cumplir promesas, y tampoco nadie les explicó que no es bueno hacer proyecto con base en promesas de terceros, aunque un refrán campesino dice que no es bueno ensillar el burro antes de cogerlo, pero se les olvidó.
Pues bien, la planta nunca se construyó, la caña creció y no se vendió, y claro, el banco cobró y la finca les quitó.
Esto mismo se ha repetido en muchas zonas del país, despojando a los campesinos de su tierra mediante engaños y falsas promesas, y claro, todo ajustado a la ley.
Pero todo no termina ahí. El gran ministro de agricultura que ha dirigido este tipo de políticas en los últimos años, hoy quiere ser presidente de la república, posiblemente para terminar el trabajo que dejó inconcluso.
Posiblemente bancos y grandes empresas agroindustriales estarán financiando la campaña de este señor para que les eche una manito en su tarea de buscar tierras para hacer crecer la economía del país, aunque el parque del tercer milenio en Bogotá se quede repleto de campesinos e indígenas que en pro del desarrollo de nuestro bello país perdieron sus tierras.
Y los opulentos vecinos del parque tercer milenio que creyeron que cosas como estas no eran su problema….y lo peor de todo, es que el 99% de los colombianos creemos que esto tampoco es nuestro problema…

miércoles, 29 de octubre de 2014

Bogotá es la ciudad con el transporte público más peligroso en Latinoamérica para las mujeres

Bogotá es la ciudad con el transporte público más peligroso en Latinoamérica para las mujeres

Londres_

Los sistemas de transporte público más peligrosos para las mujeres están en Latinoamérica, donde seis de cada diez son acosadas físicamente, según un sondeo de la Fundación Thomson Reuters en algunas de las mayores ciudades del mundo. El sistema de transporte de Nueva York es el más seguro para las mujeres, de acuerdo con el sondeo.

La encuesta en 15 de las capitales más grandes del mundo y Nueva York -la ciudad más poblada de Estados Unidos- concluyó que Bogotá, en Colombia, tiene el sistema de transporte más inseguro y en donde las mujeres sienten temor de viajar luego de que oscurece, seguida por Ciudad de México, Lima y Nueva Delhi.
Moscú fue la peor capital europea y se ubicó en el noveno lugar de la encuesta realizada a más de 6.550 mujeres y expertos en género. Las mujeres en la ciudad rusa no confían en que las autoridades investiguen reportes de abusos, según el sondeo.
París quedó en el undécimo lugar debido a la poca confianza de que otros pasajeros ayuden a una mujer en problemas.
Nueva York figuró como la mejor de las 16 ciudades para las mujeres y expertos que opinaron sobre la seguridad en trenes y autobuses en sus ciudades, seguida de Tokio -la mayor capital del mundo con 38 millones de personas-, Pekín y Londres.
El sondeo, hecho en línea por la encuestadora YouGov y complementado por una investigación de la Fundación Thomson Reuters con especialistas en cada ciudad, fue divulgado el miércoles luego de que estudios mostraron en varias ocasiones el vínculo entre el transporte seguro y la capacidad de las mujeres para trabajar, estudiar y su empoderamiento económico.
Mary Crass, directora de política en el Foro Internacional de Transporte, un centro de estudios de la Ocde, dijo que era preocupante que las mujeres tuvieran miedo de usar el transporte público en algunas ciudades grandes y que el sondeo enfatizaba la necesidad de tomar medidas.
"Cuando no existe transporte frecuente, confiable y accesible puede afectar la capacidad de las mujeres y de cualquiera para acceder a oportunidades, y sobre todo empleo en áreas urbanas, algo que puede hacer una gran diferencia para las mujeres en particular", dijo a la Fundación Thomson Reuters.
Las mujeres "tienden a depender más del transporte público (...) particularmente en países de bajos o medianos ingresos, en economías emergentes", agregó.

Viajar de noche
La encuesta, realizada en momentos en que cada vez más ciudades están redoblando los esfuerzos por abordar el acoso sexual en el transporte público, le hizo seis preguntas a mujeres y expertos en género y planificación urbana de 15 de las 20 capitales más grandes de los países de Naciones Unidas sobre su percepción de la seguridad en el transporte público.
En cinco capitales -El Cairo, Dhaka, Kinshasa, Teherán y Bagdad- no se pudo hacer el sondeo debido a conflictos o porque YouGov y sus encuestadoras asociadas no pudieron garantizar la muestra online necesaria de mujeres.
Pero 10 expertos en El Cairo, la quinta capital más grande del mundo, consultados por la Fundación Thomson Reuters dieron calificaciones al sistema de transporte que hubiera colocado a la ciudad egipcia entre las cinco peores de la encuesta.
Luego de las ciudades latinoamericanas y de Nueva Delhi, la quinta peor ciudad de la lista fue Yakarta, seguida de Buenos Aires, Kuala Lumpur, Bangkok, Moscú, Manila, París y Seúl.
Las seis preguntas se enfocaron en la percepción general sobre seguridad en el transporte público, si era seguro después de que oscurece, cuánto riesgo corrían las mujeres de sufrir abuso verbal o físico, y la confianza en el manejo por parte de las autoridades de las denuncias de abuso o de la ayuda pública.
Bogotá, una ciudad de 9,6 millones de personas que no tiene un sistema de trenes pero sí una red de autobuses roja, fue la peor en seguridad general y en cuanto a viajar de noche.
"Los autobuses no son seguros. Te pueden robar la cartera o el celular y ser acosada. Cuando el autobús está lleno es fácil para los hombres frotarse contra las mujeres y manosearlas", dijo Paula Reyes, una cajera de supermercado en Bogotá que se siente insegura en los autobuses.
"Hay una falta total de respeto hacia las mujeres aquí", agregó.
Bogotá, la decimosexta capital más grande del mundo, fue calificada como la más insegura para las mujeres que viajan solas por la noche, seguida de Nueva Delhi, la segunda mayor capital con 25 millones de personas.
La violación grupal y asesinato de una estudiante de 23 años en un autobús en la noche en Nueva Delhi el 16 de diciembre del 2012 horrorizó a la ciudad y generó reclamos de medidas para mejorar la seguridad para las mujeres.

Violencia en México
Ciudad de México, la tercera capital más grande con 21 millones de personas, fue la peor cuando se preguntó a las mujeres si corrían el riesgo de sufrir abuso verbal o físico en el transporte público.
Más de seis de cada 10 mujeres en Ciudad de México encuestadas por YouGov dijeron que habían sido toqueteadas o experimentaron algún tipo de acoso en el transporte público.
"La violencia contra las mujeres y niñas es uno de los problemas estructurales del país con elevados niveles de impunidad", dijo la representante de México ante ONU Mujer Ana Güezmes García.
En contraste, solo tres de cada 10 mujeres encuestadas en Nueva York dijeron que habían sufrido algún tipo de acoso verbal o físico al utilizar los sistemas de metro y autobús de la ciudad.
"Vivo en Nueva York desde hace seis años. Tomo el metro y ocasionalmente el autobús () y nunca fui acosada, no que me acuerde", dijo Sarah Williams, de 34 años y trabajadora pública.
Las mujeres en Moscú calificaron a la capital rusa como la peor en cuanto a la confianza en las autoridades para investigar el acoso.
Seúl, en Corea del Sur, se ubicó duodécima en la encuesta general pero fue la peor cuando se preguntó a las mujeres cuánto confianza tenían de que otros pasajeros ayudaran a una mujer en problemas.
A Ji-hye Lee, una periodista de 23 años del diario Korea Times, no le sorprendieron las conclusiones de la encuesta y dijo que los hombres y las mujeres en su país culparían a la mujer por ser acosada.
"Las mujeres sienten que deben evitar problemas y se sienten responsables si hay un problema", dijo Lee, que añadió que el metro en la noche con frecuencia está lleno de borrachos. "Muchos de mis amigos dirían ¿por qué tomaste un transporte público de noche?", agregó.
Nueva York fue la primera en seguridad, tras la transformación de su sistema de metro y autobuses en los últimos 25 años. Las cifras de la Autoridad Metropolitana de Tránsito divulgadas este año mostraron el uso del metro en 1.700 millones de pasajeros en el último año, el mayor en seis décadas.
La ciudad fue elogiada por su creciente red de cámaras de seguridad de circuito cerrado en las calles y vías de tránsito, puntos de ayuda interactivos y la obvia presencia policial.
"Amo el sistema de transporte de Nueva York. Debe de ser el lugar más seguro en Nueva York. Hay cámaras por todos lados. Siempre me sentí segura, incluso hasta tarde en la noche", dijo Francesca, una cineasta y estudiante de la universidad Hunter College, que declinó brindar su apellido.
Tokio fue calificada como segunda en seguridad, algo que los expertos atribuyeron a la serie de medidas tomadas en la ciudad en los últimos años para combatir el manoseo a mujeres en los usualmente repletos autobuses y trenes.
Tokio fue una de las primeras capitales grandes en implementar trenes solo para mujeres en el 2000, coloreando las áreas en rosa con señales destacadas y desplegando.

Reuters